
Cuando miró el horóscopo, éste predijo que el tarot le advertiría a su vez de una visión a través de una bola de cristal: el futuro compartido con el hombre más cercano en su vida. Y aunque él era heterosexual, no pudo evitar enamorarse perdidamente de su vecino de patio.
Vaya, buen reflejo de lo que son las sugestiones.
ResponderSuprimirUn saludo.
Gracias, Javier.
ResponderSuprimirLa base de este micro era la profecía autocumplida. Para ello, como dices, es necesaria una buena dosis de sugestión.