
Cuando se despertó por la noche se encontró levitando por el techo viendo su cuerpo dormido en la cama.
No podía ser de otra forma. Cientos de kilómetros de entrenamiento, dietas estrictas, horas de gimnasio esclavizado por la disciplina, abandonando a sus seres queridos, persiguiendo el rendimiento óptimo. De tanto buscar los límites de su cuerpo acabó por traspasarlo.
Ahora gana todas las carreras aunque nadie le crea.
Muy buena historia de fantasmas. No convencional y bien lograda.
ResponderSuprimirSaludos.